
Sobre corrupción
Un lector enojado me escribe sobre la corrupción de las últimas dos décadas dividida en 12 años que gobernó Leonel Fernández, cuatro Hipólito Mejía y otros cuatro Danilo Medina… Él –que dice llamarse Enriquillo Reyes y vive en el exterior–, es injurioso en demasía y por eso tengo que editar su carta… Aquí les dejo lo que pude salvar de ella: “En relación a su artículo del sábado llevado cronológicamente para analizar la corrupción (del último medio siglo) me gustaría que con similar lucidez ponderara usted la corrupción de los últimos 20 años y nos recordara los detalles de estos gobiernos: -“El de 1996-2000, encabezado por Leonel Fernández y el PLD, citando el enriquecimiento de algunos funcionarios que vendieron las principales empresas del Estado o lo que quedaba de ellas cobrando coimas por tan funestos negocios entre el Estado y el sector privado; -“El de 2000-2004, encabezado por Hipólito Mejía y el PRD, que continuó con similar práctica llegando al colmo de vender el metro de tierra a cinco pesos en la avenida Charles de Gaulle, así como a apropiarse de madera incautada para construir una casa de veraneo del propio Presidente; -“El de 2004-2012, encabezado por el doctor Leonel Fernández y el PLD, época en que se consolidó la enorme fortuna de aquellos corruptos que iniciaron el proceso de enriquecimiento ilícito hasta con robos de aviones en los aeropuertos, algo nunca antes visto en el país; -“El de 2012-2017, encabezado por Danilo Medina y el PLD, en que tenemos los casos de la construcción de la planta a carbón y los delincuentes enquistados en las instituciones castrenses, como el caso de Percival Matos, que tenía todo el apoyo dentro (de las Fuerzas Armadas) para cometer sus abominables fechorías…”.
… Lo que dije anteayer
Por supuesto, la mayor parte de esta carta tuve que desecharla, llevándome de paro la burda ironía con que pretende elogiar mi trabajo de tantos años –diciendo todo lo que se me antoja–, respetando siempre la dignidad de las personas y sin incurrir en violación a la ley de expresión.
Siempre he creído que la corrupción es un mal endémico en la sociedad dominicana y que esa es, precisamente, una de las tareas que tienen pendientes “cientistas sociales” o estudiosos de la conducta humana. Antes que apañarla, sostengo la teoría de que una especie de hipocresía nacional carga con la mayor responsabilidad de un vicio que forma parte de la cultura política dominicana. Porque la gente entra a los partidos para ascender social y económicamente.
Peor aún: para la mayoría de los dominicanos –espero que el joven Enriquillo Reyes no esté en ese grupo–, la corrupción sólo es mala cuando no participan en ella…
…Dije todos… todos
Antes de llegar a los últimos 20 años de democracia –es decir, desde el 1996 a la fecha–, han debido pasar los primeros 35 años desde la muerte de Trujillo hasta la culminación del último decenio de los 22 años que gobernó Balaguer, los primeros 12 a sangre y fuego. Hay que tener la cabeza hueca –como la mayoría de los jóvenes de estos tiempos, o ser ignorante en demasía–, para desconocer que en ese tramo de su historia el país atravesó tres gobiernos de factos, golpe de Estado, guerra civil, persecución ideológica, asesinatos políticos, el descabezamiento de la izquierda, fraudes electorales… … Todas esas vicisitudes fueron vencidas, y paso a paso fuimos avanzando hasta llegar adonde estamos hoy. Lo más sencillo es destruir con estupideces de una mañana lo que hemos construido en medio siglo de lágrimas y sangre.
…Con imperfecciones, pero es nuestra democracia.
Cesar Medina


