
Alquilar o comprar ahí está el dilema
En los finales de la década del ’70 y principios de los ochentas, las TIC’s (Tecnología de la Información y de las Comunicaciones) se colocaron en lugares preferenciales, tanto de la oferta como de la demanda, con sus dos componentes esenciales: el hardware (equipo) y el software (programa). Esta combinación tecnológica dio origen a la PC (Personal Computer) que permitía el uso de un ordenador de manera individual. En principio, el computador personal era una herramienta de trabajo de tamaño medio y posición estática, utilizada para cumplir tareas comunes de la informática y realizar otros trabajos de oficina o educativos, tales como editar textos y bases de datos.
El impacto de las TIC’s incidió bastante en la administración y control de los inventarios de activos fijos en los adquirientes de los equipos, pues su objetivo era sustituir equipos con una capacidad de trabajo más versátil que los tradicionales. Las máquinas de escribir y de calcular, junto con los mimeógrafos y el fax, se refundieron en un combo compuesto por: monitor, procesador, teclado, mouse e impresora. Después se le agregaron bocinas para obtener audio de los procesos, completando así, el denominado sistema operativo (OS, por sus siglas en inglés).
La atracción que la nueva tecnología ejercía en los usuarios no se circunscribió a la PC. Esa exigencia obligó a las grandes marcas relacionadas con el ramo a expandir la gama de los productos, apareciendo la consentida de las PC’s, que es la Laptop. Una computadora portátil, capaz de realizar las mismas tareas que una computadora de escritorio, ya que su poder se mide en la cantidad de memoria que puede almacenar y la amplitud de su sistema operativo. Así como la Laptop se ha convertido en un artículo imprescindible para personas físicas como para personas jurídicas (empresas y entidades) el teléfono móvil ha acaparado la atención en todo el mundo, desde su diseño rústico de 4.4 libras hasta los actuales con pesos medidos en gramos. La capacidad de este aparato se dimensionó con la aparición de la Web (que forma parte de la World Wide Web –www), al convertirse en una aparato inteligente, debido a que puede realizar varias funciones, tales como: sostener conversación (sin importar la ubicación de los parlantes), emitir mensajes de voz, captar videos, tomar fotos, imprimir, archivar; sirve también como, calculadora, reloj, reproductor de sonido, grabador, escanear, receptor de señales de televisión y todo lo que las empresas tecnológicas se puedan imaginar para lanzar una nueva versión al mercado.
Para algunos equipos de los equipos con las características y peculiaridades indicados en el párrafo anterior, la obsolescencia tiene una rotación más acelerada en el tiempo, dependiendo de la capacidad, calidad y el mantenimiento, y si el mismo permite adiciones que lo coloquen en condiciones comparables con las innovaciones de las nuevas emisiones. En este sentido, las ofertas en hardware son fáciles de cotejar; en cambio, las propuestas de softwares son más difíciles de evaluar, por el carácter intangible de su composición. De esta premisa se desprende la exigencia a los responsables de realizar la inversión en las TIC’s, de considerar qué es más aconsejable alquilar o comprar.
Los expertos en equipos electrónicos recomiendan renovar los mismos cada cuatro años, pues entienden que es el periodo adecuado para que se efectúen los cambios en el sistema operativo, diseño y presentación a nivel mundial de los mismos; cambios que obedecen sobre la base de la competitividad en materia tecnológica, en especial, lo referente a los equipos periféricos o de soporte técnicos.
Si en una empresa o entidad se contempla utilizar equipos electrónicos con una tecnología de punta o con características inteligentes, para una necesidad específica, es recomendable evaluar la operación de arrendar en lugar de comprar. Al adquirirse equipos con la idea de que formen parte de los activos fijos de la institución, primero se debe analizar, los costos conexos al precio de compra de los mismos, como son: el almacenamiento, el mantenimiento, la protección mediante una póliza de seguro especializada, la depreciación u obsolescencia y lo peor, que esos equipos estén desfasados al momento de volver a ser utilizados, si su reutilización se efectúa cada cuatro años después de su compra. Por eso es necesario determinar las ventajas o desventajas de comprar o arrendar, cuando de equipos sofisticados se refiere con costos elevados, como son lo que pertenecen a las TIC’s y sus periféricos. El arrendamiento, cuan do su uso no es continuo, también ofrece la posibilidad de tener equipos más sofisticados y actualizados, sin necesidad de invertir grandes sumas de dinero. Es una manera de evitar la obsolescencia.
Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense


