
La Posverdad del Poder
Me llamó la atención una frase atribuida al Presidente de la Republica, según la prensa escrita dominicana, en ocasión de celebrarse el Día del Trabajo en el país y en otros lugares del planeta. Esa frase es la siguiente: “Hoy, gran parte de la población disfruta de salarios dignos y mayor bienestar social”. En un momento donde los sindicalistas están insistiendo en un aumento al salario mínimo de un 20 por ciento, que de concretarse, gran parte de la población necesitaría más de un salario mínima para cubrir el costo de la canasta familiar, y de aceptarse la solicitud de la clase sindical, el nuevo salario se colocaría a tres veces sobre el mínimo que paga el sector público, esa frase se enfrenta a diversos cuestionamientos.
Cuando una autoridad emite pronunciamientos como la frase indicada en el párrafo anterior, de inmediato la reacción de afectados o favorecidos, piensan, en cuál de los quintiles nos colocó el Presidente, pues el pueblo llano entiende como “salario digno”, aquel nivel de ingresos que le permita a una persona cubrir sus necesidades básicas y tenga la oportunidad de ejercer la propensión marginal al ahorro. Si gran parte de la población no lo percibe así; entonces, la frase del Primer Mandatario de la Nación, se puede encasillar como posverdad.
La apreciación de posverdad se puede verificar cuando observamos que el sector público, en su calidad de mayor empleador, con más de 600 mil servidores, tiene casi una década que no otorga aumentos a los empleados ubicados en el primer y segundo quintiles. Las remuneraciones de las pensiones se mantienen deprimidas casi en la totalidad de los “beneficiados” de esta prerrogativa legal, ya que no pueden hacerse comparaciones con los niveles de ingresos de los funcionarios favorecidos con pensiones que superan los 200 mil pesos mensuales.
El estado de bienestar social sí es aplicable a ese grupo de funcionarios con sueldos lujosos; en cambio, para gran parte de la población es una posverdad, ya que por sus bajos ingresos no tienen acceso a atenciones médicas de calidad; carece de los medios para darles a sus hijos una buena educación; así como, brindarle a su familia una alimentación sana y balanceada.
A veces los mandatarios se apoyan en personal de su entorno para cualquier tipo de discurso conforme a la situación que se espera enfrentar. También, esos pronunciamientos obedecen a un momento específico, emotivo. En otras ocasiones, las declaraciones pueden ser sacadas de contexto. Cuando cualquiera de las interpretaciones expresadas en este párrafo, los jefes de Estado tienen un equipo de personas para adecuar las declaraciones a la imagen que se desee plasmar ante la opinión pública.
Mientras, desde el Poder no se entienda que una frase o un discurso pueden contener posverdades, la demagogia, el oportunismo y el populismo crearan las condiciones para pensar que una gran parte de la población va a dar como bueno y valido, que todo lo que dice la autoridad es cierto.
Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA


