
Causas generadoras de impunidad
A veces sin proponérnoslo mantenemos actitudes que sirven de condicionantes para que una sociedad se adapte a situaciones que van minando sus valores morales y éticos. Los acontecimientos fuera de lo normal, permiten que la capacidad de asombro del ciudadano común, se adapte y perciba los actos ilícitos como forma del comportamiento habitual de una parte de la sociedad. Con el devenir del tiempo, los estilos y pautas se van enraizando en las instituciones, trasladando hacia las personas que las representan los vicios de procedimientos, que en la mayoría de los casos son generadores de impunidad, que al final se convierten en prácticas corruptas.
Hemos observado cómo los organismos policiales y castrenses instruyen a sus cuerpos armados, en los operativos y chequeos, donde al primer contacto con un ciudadano, la pregunta es, “Usted es militar?” Para los fines y objetivos del operativo, qué diferencia hay entre un civil y un militar. Esta pregunta puede ser un factor para generar impunidad, conociendo de personas portadoras de carnets de identificación de instituciones castrenses y de seguridad del Estado, obtenidas de manera irregular, como ha sucedido en pasados recientes. Esto permite que un delincuente se apoye en este mecanismo de identificación para burlar la Ley.
El uso de tarjetas de presentación con el Escudo dominicano, sin tener la potestad y autorización para imprimir estos documentos, también es un mecanismo generador de impunidad. Aunque existen disposiciones reglamentarias para el uso y emisión de este tipo de tarjetas aplicables a determinados funcionarios públicos, no se percibe que se evite esta práctica. Con este tipo de tarjetas, los portadores persiguen condicionar el entorno donde se desenvuelven y pueden ser utilizadas en fines inconfesables.
Otra forma generadora de impunidad es el nepotismo que se establece en determinadas instituciones públicas, cuando estas son adjudicadas a una organización política como compensación por su participación y apoyo en la campana electoral última celebrada, al partido en el poder. No es verdad que los miembros de esa organización, por sus indelicadezas cometidas, van a ser reprendidos por los dirigentes políticos que administran esas instituciones estatales.
Las exenciones, los permisos, ocultar información, la indiferencia, son causas generadoras de impunidad, pero también contribuyen a crear ambientes de corrupción en cada circunstancias. Las exenciones deben tener un carácter social, es decir, que favorezcan a una parte importante de la ciudadanía. En cambio, cuando se favorece a un grupo reducido o a una persona, genera contubernio. Igual sucede con los permisos, como aquellos emitidos para la importación de rublos específicos o para explotar determinada zona medioambiental, en detrimento de otros sectores, es también un elemento que crea privilegios y provoca malestar al romper con disposiciones legales.
Ocultar información va acompañado de la tergiversación de la realidad. Esta es una forma sutil de impunidad, pues bajo el manto de la manipulación de datos se llega al extremo de proteger intereses espurios. Por último, la indiferencia es la más letal de los aspectos que generan impunidad, pues es utilizada como escudo para proteger o protegerse de comentarios, insinuaciones o acusaciones de actos en contra de las buenas costumbres.
Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA


