
¿Somos un país amistoso o amigable?
Desde el punto de vista semántico los vocablos amistosos y amigables significan lo mismo, más aun, cuando ambos se aplican a la conducta del ser humano. Podría interpretarse que son cualidades homogéneas, pero en el comportamiento de los pueblos y los gobiernos se establecen diferencias. Un país amistoso se relaciona con la espontaneidad de su pueblo, capaz de ofrecer una sonrisa, ser solidario y acogedor con el forastero. En cambio, al referirnos a un Estado, Nación o País, la acepción tiene otra connotación, pues un Estado, Nación o País puede ser amistoso y no necesariamente amigable. Desde el punto de vista de las relaciones diplomáticas, comerciales y políticas, un país puede presentar una imagen amistosa al no crear y propiciar conflictos con los Estados regionales o vecinos. Ahora, cuando las relaciones se enmarcan en el ámbito comercial, una Nación puede asumir actitudes poco amigables.
Somos amistosos con las personas que nos visitan, les brindamos el calor inconfundible de los dominicanos. Las atenciones, en muchas ocasiones sobrepasan los límites de la convivencia por mostrarnos afables, simpáticos, agradables. Pero en los casos cuando se refiere de atraer la inversión extranjera, no somos tan amigables. Los factores que alejan a los inversionistas potenciales se entremezclan con determinadas disposiciones legales, algunas normativas y la falta de información que se desprenden de los organismos gubernamentales y sus representantes.
El país se comporta como un Estado poco amigable cuando sus instituciones no reaccionan con la celeridad que actúan otros países en la divulgación de datos relacionados con los requisitos indispensables para que capitales foráneos se instalen en la Republica Dominicana. El primer obstáculo que se presenta es la falta de estadísticas de renglones vinculados con la producción local, los vaivenes en la aplicación de justicia para los casos laborales y de controversias, las políticas fiscales son incongruentes como son los anticipos y la justeza de la aplicación del ITBIS. El procedimiento disfuncional de dotar de comprobantes fiscales (NCF), cuyo otorgamiento a veces dura hasta un año. La falacia de constituir una sociedad comercial en “24 horas”, es imposible por la falta de coordinación entre un organismo gubernamental y otro.
Una encuesta de la revista Forbes determina que existen 67 países en todo el mundo considerados amigables. Entre los latinos, los primeros lugares lo ocupan, Ecuador, México, Costa Rica, Panamá, Colombia, Chile, Perú Argentina y Brasil. Las condiciones para ser amigables son, las facilidades para que empresas extranjeras se instalen en el menor tiempo posible y sus representantes no tengan inconvenientes para fijar residencia. Las reglas de juegos son claras, desde el punto de visto jurídico, con instituciones ordenadas y transparentes, representadas por funcionarios capacitados y éticos.
En realidad, investigué en qué lugar la Republica Dominicana podría ubicarse y no lo encontré. Creo que los dominicanos debemos de colocar cada termino en su lugar, pues el termino amistoso se puede considerar como un adverbio de modo, que es una actitud circunstancial. En cambio, la palabra amigable, como adjetivo se entiende como una cualidad que acompaña al sujeto. En este caso, se puede inferir a la implementación de una política de Estado para el manejo de las Cuentas Nacionales, un PIB que se ajuste razonablemente a la realidad. De igual modo, los asuntos fiscales, los aspectos legales, la inversión extranjera no deben ser una barrera para que empresas internacionales se radiquen en el país. Si queremos como país estar en el ranking mundial, debemos de ser amistosos como pueblo y amigables como Estado, Nación o País.
Por Julio Gutiérrez Heredia


